Los desafíos de nuestro nuevo director

El profesor Samuel Valera fue elegido como nuevo director de Nuestra Escuela de Ingeniería Civil Industrial, obteniendo un total de 14 votos, lo que equivale al 70% de la votación, dejando en segundo lugar al académico Luis Seccatore, quien obtuvo 6 sufragios, logrando el 30% de las preferencias de los docentes de Valparaíso y Santiago, donde se dicta la carrera.

Para los dos años que dura el cargo, el nuevo director asegura que “es necesario dividir las actividades en emergencias y prioridades. Tenemos una emergencia que es cumplir con los criterios de acreditación, ya que la escuela fue acreditada por dos años y como tarea prioritaria, hemos convocado a todos los profesores a participar en distintas líneas como procesos internos, vinculación con el medio o investigación”.

"Un segundo tema está relacionado con buscar nuevas alternativas de producir recursos propios con actividades que podemos realizar con docentes de nuestra escuela y conjuntamente con eso, trabajar por el bienestar de los profesores, proponer clases entretenidas, motivadoras, que los alumnos aprendan y adquieran una experticia en el tema que ellos necesitan”, explica.

 En el ámbito personal, Varela enfatiza su experiencia “en la empresa privada en cargos directivos, lo cual me ha ayudado a mejorar la calidad docente, a contarles a los alumnos que en la vida no todo es éxito, que se comenten errores y que es necesario recuperarse de los fracasos. A los estudiantes les entregamos muchos conocimientos y la idea es que ellos al enfrentar una situación de la empresa puedan usar el concepto necesario. Yo entregué mi hijo a esta Escuela, en este momento está egresado y el gran aporte que puede hacer su padre es reorientar, acreditar y mejorar la escuela, porque así todos crecemos”.

El académico precisó que “las metas de esta nueva dirección son crear una carrera atractiva para los potenciales postulantes, que sientan que hay una experiencia, práctica de laboratorio, en la cual puedan mejorar sus conocimientos, que no es solo un tema teórico, sino aprender a hacer cosas. Los alumnos deberían salir a terreno a solucionar problemas de la comunidad, en el fondo buscar el contacto de universidad con la comunidad es un tema que es un principio y un fin. Ellos llegan a la Universidad y nosotros los entregamos a la comunidad para que cumplan un servicio, un trabajo, en la empresa, la industria, y cerramos el ciclo, ayudando a hacer crecer y posicionar la escuela”.

Recientemente Ingeniería Civil Industrial apareció ubicada como top ten en el ránking de las escuelas más valoradas por el mercado laboral, publicado por la revista Qué Pasa, que consideró la opinión de 600 altos ejecutivos y profesionales de todo el país, los cuales fueron consultados sobre una serie de atributos.

Al respecto, Varela señaló que “es una tarea ardua invertir todos los recursos que tenemos desde el punto de vista docente y humano, para reposicionar la escuela. Al estar en el ránking número 10 como la escuela mejor evaluada, lo menos que podemos hacer es trabajar para subir es número. Hasta ahora el mercado ha seccionado a las escuelas y nos diferenciamos por trabajar en equipo, que es lo que necesita la producción. Queremos potenciar el sello de orientarnos a la comunidad, ya que muchos de nuestros alumnos son primera generación, por lo que junto con mejorar la calidad de vida de la población, motivan a su grupo familiar a que la educación superior es un medio válido para crecer”.

Varela explicó que luego de sortear diversos problemas en años anteriores “se llegó a un acuerdo con los alumnos para trabajar en conjunto. El Centro de Alumno me ha hecho llegar sus ideas y en estos momentos estamos trabajando en los presupuestos y la programación 2015, para tener una máxima integración entre estudiantes, docentes y dirección. Debemos mejorar ciertos aspectos y seguir avanzando, las crisis siempre son positivas, incluso desde el punto de vista del aprendizaje”.

Sobre el proceso eleccionario, el nuevo director precisó que “los profesores de la escuela tomaron conciencia de las ideas que se debatieron, donde los programas o ejes medulares eran similares, pero las formas de ejecutarlos eran distintas. Los profesores manifestaron sus preferencias, lo que me enorgullece. Con mucha humildad agradezco la confianza, la que espero poder retribuirla unificando las fuerzas, ya que una entidad es más que la cantidad de componentes que tiene”.