Estudiantes ponen a prueba su ingenio con puente de papel

130 estudiantes de primer año de la Escuela de Ingeniería Civil Industrial, ICI, se tomaron el bandejón central de la Avenida Brasil en Valparaíso. No se trataba de una protesta, ni manifestación, estaban ahí para presentar sus proyectos en la asignatura de Introducción, en la cual debían realizar una estructura en base a 80 hojas de papel, que soportara un peso mínimo de 3.5 kilos.

Progresivamente se añadían bolsas de 500 gramos cada una. El puente que lograra una mayor resistencia de acuerdo al peso máximo obtenía un 7. En la oportunidad, 24 trabajos realizados en equipos integrados por entre 4 a 5 estudiantes, fueron sometidos a la particular prueba.

Erik Schulze, académico de la asignatura explica que “este módulo pretende que los estudiantes puedan interiorizarse de lo que es la Ingeniería Civil Industrial, de hecho, es su primer trabajo como ingenieros creando una estructura solo con papel, con ciertas condiciones de materiales que debían cumplir”.

La actividad forma parte del proceso de innovación curricular que ha efectuado ICI. Al respecto Schulze añade que “implica que ellos deben desarrollar ciertas competencias, como el trabajo en equipo. No sólo nos importan los contenidos, sino que aprendan competencias a través de distintos resultados de aprendizaje. A través de esto se ocupan distintas metodologías de aprendizajes activos”.

 Salir de lo convencional

El profesor explica que el principal objetivo de la actividad, es que “a través de estas nuevas metodologías de aprendizaje los alumnos puedan salir de lo convencional. Lo típico es que toda la educación está basada en el profesor, centralizada en él y hoy el cambio en innovación curricular está centrado en el estudiante. Se espera que ellos aprendan de distinta forma, son generaciones nuevas que nacieron con tecnología, eso hay que captarlo y enseñarles de distinta forma”.

“Estas metodologías nuevas permiten que ellos aprenden haciendo, tal como la resolución de casos o actividades donde ellos tienen que desarrollar los contenidos en la casa y después se ven en el aula. La intención es que logren la competencia, pero unido al contenido y que adquieran estas habilidades blandas dentro del curso”, agrega.

Entre los próximos módulos que integra la asignatura se cuenta Gestión Comercial, que busca generar un proyecto donde los estudiantes desarrollen un producto, cuyo eje principal es la propuesta de valor. “Es un producto que ellos irán generando, para luego vender y promocionar, a través de un plan de marketing, aplicando sus conocimientos”, explicó Schulze.

Según el académico “este tipo de actividades busca que los estudiantes puedan tener habilidades de autoaprendizaje, ocupen otras técnicas y competencias definidas en nuestro perfil de egreso, que es completamente nuevo y contingente a lo que está ocurriendo hoy en el mercado”.